martes, 10 de marzo de 2009

¿Qué hubiera sido de mi?


¿Qué hubiera sido de mi si me hubiera faltado la compañía de los libros que nutren mi memoria, que alimentan mis pasiones, avivan mis recuerdos y me regalan palabras para estrenar?
¿Qué compañías me habría inventado? ¿Cómo habría podido conocer los sueños de otros, o sus miedos, o sus frustraciones, o sus privadas victorias?
¿Qué hubiera pasado conmigo si no tuviera la seguridad que me da mi pequeña biblioteca...? Hablo de esos libros gastados, varias veces subrayados y bellamente silenciosos que me esperan como si supieran que de vez en cuando los voy a repasar para saber que están ahí, cerquita, a la mano, a sólo un toque para que se abran de nuevo y en cualquier frase me respondan las preguntas en las que estoy habitando.
Marta Inés

Aprender y reaprender

Ver al otro, escucharlo calladamente, aprender de él, reconocer lo otro que no hay en mi, descubrir qué puedo llegar a ser... Eso es lo que quiero hacer hoy.
Marta Inés

martes, 3 de marzo de 2009

Una extraña trilogía que estoy leyendo

Querida Ingrid. Te cuento que ahora me encuentro leyendo tres libros simultáneamente que son como tres ventanas nuevas para mirarme en la lectura.
  • Uno de ellos es Los Pilares de la Tierra de Ken Follett (http://es.wikipedia.org/wiki/Ken_Follett). Me ha encantado este texto porque es de una riqueza narrativa que te envuelve en mil pequeñas historias entrelazadas. Es de esos libros que te roban el tiempo. Su autor sabe cómo envolverte y adicionalmente te das cuenta que lo está haciendo. Sin embargo, eso es lo que me gusta. Me cautiva hacer parte de ese juego que busca el lector dar con sus lectores.
  • El otro La Catedral del Mar de Ildefonso Falcones (http://www.lacatedraldelmar.es/). Este libro lo empecé por un comentario de un amigo chileno que dijo que para él era mejor libro que los Pilares de la Tierra. Mi curiosidad me llevó a leerlos simultáneamente y a disfrutar de sus historias. No me he podido salvar de intentar "leer" la madurez de ambas construcciones. Para mi, ha sido más emocionante la lectura de Los Pilares por la manera como juega al ajedrez con los personajes. Claro... aún no los he terminado. De pronto diré lo contrario al final de la lectura. Ya te contaré.
  • Y finalmente, también estoy leyendo La Ladrona de libros del australiano Markus Zusak (encontré una versión digital en http://www.box.net/shared/t0trrc2x4r). Me ha gustado mucho la propuesta de Zusak pero comparado con los otros dos su escritura es más ingenua, menos elaborada, más joven claro está pero muy audaz. Evoca en mi una añoranza al cuento infantil cuando introduce al lector en lo que va a plantear pero la manera como va y viene desde su juventad en su diálogo con la Muerte es espactacular. LLegué a este libro el mismo dia que compré los dos anteriores. Me llamó la atención su título, su construcción... algo me conectó a los dos anteriores. Aún no se que puedo pensar de esta trilogía pero en eso estoy.

Espero que a través de esta locura te haya contado un poco de mi. Pasé mis vacaciones brincando de un libro a otro mientras me cuidaba mi brazo que me fracturé el 23 de diciembre.

martes, 12 de agosto de 2008

Descubriendo a Kork-Alemania



Prepárense, que vamos a partir.
Este es el tren de la muerte que cruza por la vida.
Vamos a escapar de la nostalgia que nos condena al pasado[1]. (…)

Esta invitación de Facundo Cabral me encanta como guía para describir mis vivencias en Alemania. Sería maravilloso poder tomar ese “tren de la muerte que cruza por la vida” para narrar todo desde lo simplemente vivo, sin análisis, sin historia, sin prejuicios, sin comparaciones, sin pretensiones, sin miedos y escapar así “de la nostalgia que nos condena al pasado”. Pasado en el cual nos hemos formado y por el cual somos, pasado que a veces nos impide gozar del presente.

Así, desde el presente, quiero expresar cómo es el pueblo Kork-Kehl ubicado en la selva negra, al sur de Alemania y cercana a Estrasburgo(Francia). Tiene calles limpias, casas lindas de entramado de madera, jardines y árboles que evidencian a gritos el reciente paso de la primavera, agua encauzada que ofrece y recibe vida por su aparente descontaminación.

El primer día en este apacible pueblo, en uno de sus restaurantes, me encontraba cenando con mi familia y unos amigos alemanes, cuando de repente un señor cayó al suelo, él estaba sentado en una mesa cercana a la nuestra, tenía puesto en su cabeza un casco azul, fumaba y hablaba por celular, lo acompañaban dos mujeres. Se cayó de lado, llevándose con él la silla y comenzó a convulsionar, se acercó a él otro señor que estaba en otra mesa, le pasó una de sus manos suavemente por la espalda y le habló al oído mientras duró la convulsión, luego lo ayudó a sentarse cómodamente y regresó a su mesa. La mesera llevó algo para beber al señor que sufrió la convulsión, él permaneció en el restaurante casi media hora más junto con sus dos acompañantes, luego se montó en un triciclo grande, el cual manejó con sus manos. Como buena costumbre en pueblo pequeño, nos dijeron adiós con la mano cuando pasaron cerca a nuestra mesa y nosotros respondimos con el mismo gesto.

Nuestros amigos alemanes nos contaron pausadamente algunos datos de este pueblo, supimos así que la mayoría de sus habitantes son epilépticos. Esto se debe a la existencia de una Clínica especializada para el tratamiento de la epilepsia, en donde atienden a miles de niños, adolescentes y adultos a quienes se les ha diagnosticado esta enfermedad. La clínica nació en 1892 cuando se inauguró el "sanatorio y asilo para niños epilépticos", según datos registrados en el primer Museo de epilepsia fundado en Alemania, el cual alojó Kork dentro de su museo de artesanías. "En fin, aquí la palabra habitante es real, todos habitan Kork, sin limitaciones, sin miramientos, sin exclusiones"...

Gracias a las palabras de Facundo Cabral puedo hoy describir a Kork desde su esencia, sin drama, dejando de lado la reflexión porque aquí no tiene ella ubicación.
Salu2,
Ingrid


[1] Cabral, Facundo. Partida, tema No1 del CD: FERROCABRAL (Cruzando por la vida en el tren de la muerte). Tomado el 4 de agosto de 2008 de: http://harrilarrihenri.blogspot.com/2008/05/facundo-cabralla-partida-ferrocarril.html

martes, 5 de agosto de 2008

La literatura de-bida

Me gustaría comenzar a escribir un poco sobre los libros que se han integrado a mi historia vital. Siento que la Literatura me ha salvado muchas veces en mi existencia. Me ha salvado de la soledad y de la tristeza. Me ha dado otra mirada, otro horizonte para saber que la línea en la que a veces me paro es sólo eso, una línea ante la que se se abre un mundo entero con sólo abrir las páginas de algunos libros.

Recuerdo en particular haber vibrado intensamente con un cuento de Margueritte Yorcenar titulado "Cómo se salvó Wang-Fo". Creo que es uno de los cuentos que más me han acercado a pensar sobre la belleza en el pleno sentido estético. De hecho esta autora tiene la particularidad de decir tantas cosas con tan pocas palabras...

Recuerdo que Hölderlin me salvó de la tristeza con su "esencia de la poesía". Y Mario Benedetti me regaló los primeros poemas de amor y me hizo enamorar de "Laura Avellaneda diciéndole a Martín Santomé: usted no sabe, y sé que no lo sabe, cómo yo valoro su sencillo coraje de quererme". También me regaló los "poemas de otros" y "me sirve y no me sirve"

Y a Benedetti le siguió Jacques Prevert con sus "Paroles", preguntando "qué dia es hoy mi amor" o contando cómo se hace el retrato de un pájaro, o cómo el asesino y su víctima fuman juntos en la escena del crimen. Y luego vino la poesía de Hilde Domin, conocida a través de ese Gadamer que me arrancó tantos sueños, tantos pensamientos, tantas ganas de tener tiempo para ver más mundo a través de la lectura.
Gadamer que me mostró nuevos caminos desde la filosofía y la poesía, que me enlazó de nuevo a los autores con los que descubrí el psicoanálisis, fuente donde bebí por tantos años y sigo bebiendo pero a hurtadillas. Gadamer que me pasea por la historia y me trae al presente como si hubiera un puente histórico fácil de cruzar.

Son muchos los libros que andan caminando ahora mismo en mi memoria. Siento como una gran marcha de multitudes haciéndose oir y encontrando eco en los recodos de mi escritura.

lunes, 4 de agosto de 2008

A manera de inspiración…

Querida Martica,

hace mucho tiempo perdí la costumbre de escribir nada más por el placer de “escribir”. En verdad, extraño bastante la sensación que esto me causaba, especialmente cuando se trataba de escribir cartas o acrósticos. Siempre tenía disponible un manantial de palabras, sin duda esto lo lograba porque leía vorazmente lo que cayera en mis manos, leer era para mí vital, casi como comer o dormir. Pero leía para alimentar el alma, para reconocer el arte magistral de algunos seres que parecían recién llegados de otras galaxias, seres que hacían erizar mi piel de emoción y asombro, definitivamente seres fenomenales. Como olvidar, por ejemplo, cuando leí “Cierto olor a podrido” de José Luis Martín Vigil (yo tenía 14 años y estaba en 9no grado, 1982), o “Mi vida” de Isadora Duncan (el más bello regalo que he recibido, 1983)… jamás el verbo olvidar osaría a conjugar aquí.

Ahora, la intención de mi lectura es distinta, casi siempre me descubro buscando alimento para la razón y no para el corazón y mis pocos escritos tienen otra forma y otro fondo, mala cosa esta… pero necesaria. En este contexto, querida Martica, la idea de comenzar a escribir en nuestro blog me tiene “prendada”, léase bien, “prendada” jamás “prendida” pues ya no puedo ni oler el alcohol, lo cual lamento ahora que me encuentro en el país de la cerveza.

Para comenzar, deseo invitarte a escuchar y seguir la letra de la “Partida” (Tema No1 del CD: FERROCABRAL, cruzando por la vida en el tren de la muerte, de Facundo Cabral). Te enlazo el tema desde el blog de Harri, quien dice ser la persona más orgullosa y soberbia de su humildad, talvez escuches primero las canciones del MinIpod, entonces te sugiero detener primero este aparatito que se encuentra al lado derecho de la pantalla y luego si accionar el Play de la grabación de Cabral, recuadro que se encuentra sobre el provocativo texto.

Digo provocativo texto, porque a manera de guión intentaré tomar desde él algunas frases y a partir de ellas tejeré mis ideas sobre aspectos de la vida alemana y otras cositas que se presenten… No te vayas a preocupar, no seré tan rigurosa con esto de guiarme solo por el texto de Cabral, como dije al comienzo… lo utilizaré a manera de inspiración. En otras palabras, Cabral será el pretexto para hacer mi texto, porque al final de cuentas solo estoy de viaje en este europeo universo.

Qué opinas de ésta idea? Deseas guiarte también por la “Partida” para partir hacia adentro?

Salu2 y abrazos a montón,
Ingrid

jueves, 31 de julio de 2008

Cuando se con-mueve el alma

Escribir sobre aquello que nos con-mueve es ponernos ante el reto de mirarnos por dentro y saber dónde y y con qué somos "humanos, demasiado humanos".

Me gusta iniciar este blog a dúo y ver cómo vemos la vida, cómo la sentimos o cómo intimamos y extimamos.

Me gusta la locura de conocer Alemania a través de los ojos de Ingrid y que Ingrid sepa de Colombia a través de mi mirada.

Marta